Siempre es maravilloso viajar a Venecia. Para mí es una ciudad muy especial ya que viví cuatro años muy cerca y he pasado largas temporadas allí, así que mi sensación cada vez que vuelvo, es casi como de estar en casa.

Y que tu viaje coincida con la Bienal de Arte, que ocurre cada dos años, hace el viaje, sin duda, mucho más atractivo. Antes de ir pude leer la muy abundante literatura sobre artistas, pabellones e instalaciones que llenan la ciudad. No pretendo repetir información ya que vosotros podéis informaros como yo hice, lo que quiero con este post es compartir lo que me ha llamado más la atención a mí, sin pretender dar lecciones de arte a nadie.

Nada más llegar me compré un pase de 48 horas para la Bienal de este año VIVA ARTA VIVA que utilicé hasta el último minuto. El primer día me concentré en la zona de los Giardini y los numerosos pabellones nacionales que hay, así como en el pabellón oficial de la Bienal con obras de distintos artistas de todo el mundo.

Como pabellones nacionales me llamaron la atención los pabellones de Reino Unido, Estados Unidos, Korea, Francia, Austria, Suiza y Alemania.

 

Pero donde realmente disfruté fue en el pabellón oficial de la Bienal seleccionado por Christine Macel y paseando por los maravillosos jardines que albergan los pabellones.

Al día siguiente, me dediqué a visitar el Arsenal y las distintas salas que tiene. En ellas se mezclan también pabellones de países y artistas elegidos por el comité de selección de la Bienal. Caminar rodeada de durante tanto tiempo de obras tan originales e interesantes es algo fantástico para cualquier amante del arte. No cabe duda que estar entre los elegidos en un empujón brutal para la carrera de cualquier artista.

 

Acabé feliz y agotada de recibir tantos impactos de arte. Me gustó mucho pasear por la Bienal en esta edición y observar todas las propuestas artísticas, que te vas encontrando en los distintos edificios de la ciudad y sin duda os recomiendo hacer la escapada a visitarla por que yo también creo que VIVA ARTE VIVA.

Tamara Kreisler